PARÁSITOS Y CANCER, UN NUEVO DESAFÍO PARA LA INVESTIGACIÓN EN HUMANOS

Hymenolepis nana es el parásito de la clase cestoda con mayor prevalencia en humanos, existiendo unos 75 millones de personas portadoras de este parásito en todo el mundo. Aunque la infección normalmente cursa de una manera asintomática, también puede causar fuerte diarrea, pérdida de peso, desnutrición, deshidratación así como fuerte dolor abdominal. Una característica interesante de este cestodo es que es capaz de completar su ciclo de vida en el intestino delgado del hospedador humano donde las oncocercas contenidas en los huevos ingeridos se liberan. Estas formas del parásito invaden los villi intestinales, donde se transforman en larvas (cisticercos) que tienen un escólex bien formado y pasan a fase adulta, estableciéndose en el intestino medio (para mas información sobre el ciclo de vida:https://en.wikipedia.org/wiki/Hymenolepis_nana).

El interés por esta infección ha aumentado de una manera enorme después de conocerse que células malignas de H.nana pueden invadir tejidos de su hospedador, por tanto tener la capacidad potencial de producir cáncer en humanos. Este hallazgo se ha publicado recientemente en The New England Jounal of Medicine y explica el caso de un paciente inmunocomprometido por HIV en Medellín (Colombia) y co-infectado con H.nana (Ver referencia al final del texto).

Tras el análisis histológico de los nódulos linfáticos del paciente, los autores encontraron de manera sorprendente,  células proliferativas que no poseían características humanas (habían invadido tejido adyacente, tenían un patrón desordenado y azaroso de crecimiento, eran monomórficas y tenian características similares a células madre). Todas estas características de los sincitios de celulas hicieron pensar que lo que los investigadores tenían delante era un caso de neoplasia provocada por un agente externo o no-humano.

Cancer parasito fig 1Figura 1. Sincito de células situado en nódulos linfáticos con características únicas y diferentes a células de origen humano.

Pero cual era la procedencia exacta de dichas células? En un principio se considero que el caso pudiera corresponder con una infección mediada por un nuevo organismo eucariota unicelular, pero la sorpresa fue que después de realizar una PCR con sondas especificas para H.nana en los tejidos donde aparecían los curiosos sincitios celulares, los investigadores encontraron que en efecto, dichas células provenían de parásito. Estos resultados fueron reconfirmados mediante ensayos de hibridación in situ con secuencias del gen 18 S de H.nana y la ausencia de marcadores humanos.

Cancer parasitos Fig2

Figura 2. Sincitio de células proliferativas positivas para hibridación in situ con sondas 18S de H.nana (en rojo) y árbol filogenético utilzando el gen citocromo c oxidasa amplificado en el paciente con respecto a otras cepas de H.nana aisladas en laboratorio.

Finalmente, el aislamiento de ADN genómico y secuenciación de los tejidos donde las células malignas se encontraban, volvió a dar como resultado la presencia de múltiples “reads” provenientes del parásito. Además los investigadores encontraron mutaciones en el código genético de las células parasitarias, comparables a mutaciones encontradas en células cancerosas humanas. Aunque éste ultimo resultado puede ser algo controvertido debido a que aun no se sabe el grado de variabilidad e inestabilidad genómica presentada por H.nana, lo que es claro y evidente, es que las células parasitarias se desarrollaron en lugares independientes y muy distantes de su origen y de donde el parásito se desarrolla.

La conclusión e hipótesis principal que este grupo de investigadores lanza es que la presencia continuada de un parásito en un hospedador inmunodeprimido, puede generar como consecuencia la transformación maligna de una población de células madre del parásito y su posterior distribución a otros lugares, a manera de una metástasis traspasada del parásito al hospedador.

Este y otros estudios anteriores en virus del papiloma humano así como Esquistosomiasis, abren  una nueva puerta para la biología tanto del cáncer humano como de las infecciones causadas por parásitos, y un nuevo paradigma para la ciencia en general.

LUIS MIGUEL DE PABLOS.

REFERENCIAS:

Malignant Transformation of Hymenolepis nana in a Human Host. Muehlenbachs A, Bhatnagar J, Agudelo CA, Hidron A, Eberhard ML, Mathison BA, Frace MA, Ito A, Metcalfe MG, Rollin DC, Visvesvara GS, Pham CD, Jones TL, Greer PW, Vélez Hoyos A, Olson PD, Diazgranados LR, Zaki SR.N Engl J Med. 2015 Nov 5;373(19):1845-52. doi: 10.1056/NEJMoa1505892.

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Un pensamiento en “PARÁSITOS Y CANCER, UN NUEVO DESAFÍO PARA LA INVESTIGACIÓN EN HUMANOS

  1. ¿Oncocercas?, creo que se refieren al término “Oncosferas” que es el embrión o “larva” que se encuentra dentro del huevo de los céstodos. Un vez que esta oncosfera se libera (sale del huevo), en el caso de Hymenolepis nana se transforma a un tipo de metacéstodo (“larva”) vesiculoso que recibe el nombre de cisticercoide, que es totalmente diferente a los denominados cisticercos que son característicos de la Familia Taeniidae. Saludos desde la Ciudad de México.

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