La enfermedad tropical que sufren 80.000 personas en España

Un informe del Instituto de Salud Global destaca los avances en la lucha contra el mal de Chagas a raíz del aumento de portadores del parásito que lo provoca llegados desde América Latina. Enlace

Noticia desarrollada por María Menéndez Fernández. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

El Chagas o tripanosomiasis americana es una enfermedad parasitaria endémica del continente sudamericano. Causada por el parásito Trypanosoma cruzi, se transmite a través de la picadura de insectos de la familia Triatominae también conocidos como chinches. La transmisión también se puede producir por alimentos infectados, transfusiones de sangre o de madre a hijo. A pesar de no ser una enfermedad endémica de Europa, hay registrados entre 48.000 y 87.000 afectados en España, siendo el segundo país no endémico con más afectados justo por detrás de Estados Unidos. Esto ha provocado que se destinen más recursos tanto económicos como infraestructurales a estudiar y combatir esta enfermedad. De hecho, España está a la cabeza en la lucha contra esta enfermedad: lanzó la versión pediátrica del benznidazol, primera barrera para combatir este parásito; desde los institutos de investigación españoles se publicaron 319 artículos tratando esta problemática; y ha destinado ayudas económicas a algunos países en los que la enfermedad es endémica para ayudarles en la lucha contra la misma. Pero todas estas acciones, que cualquiera calificaría de excelentes, pueden ser utilizadas como arma arrojadiza por sectores antiinmigración y racistas de la sociedad para justificar el cierre de fronteras o para prohibir la entrada de personas desde ciertos países. También puede usarse durante las campañas electorales para atemorizar a la población, y con ello conseguir más votos, y para descalificar al rival, dejando entrever que gasta el dinero y los recursos del país en acciones que no benefician a los ciudadanos del mismo. Y aunque pueda parecer que este tipo de argumentos no funciona, solo es necesario echarle un vistazo a los resultados electorales de algunos países europeos para ver cómo los partidos xenófobos y de extrema derecha están ganando cada vez más fuerza en las instituciones de muchos países.

 

Aprovechar la inmunidad del ganado africano

Científicos asturianos colaboran con colegas internacionales para tratar de encontrar una solución a la tripanosomiasis en animales. Enlace

Noticia desarrollada por Lidia Atencia Taboada. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

El formato de esta noticia está compuesto por fotografías y su correspondiente pie de foto. La noticia habla sobre las relaciones que mantienen investigadores del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Asturias (Serida) con colegas del África occidental para intentar combatir la tripanosomiasis en animales. Estas relaciones se mantienen con el fin de solucionar el problema de la tripanosomiasis, centrados en el impacto económico causado por la infección de animales destinados a la ganadería.

La información que aporta el autor no sigue un orden lógico, de modo que en cada fotografía se relatan aspectos muy diferentes. También, la terminología utilizada no es correcta, siendo en muchos casos desacertada. Por ejemplo, en la segunda fotografía nos dice que se está realizando la “caracterización fenotípica y molecular” de varias razas bovinas del oeste de África y que con esto se pretende evitar los descensos de la producción de alimentos y tasas de mortalidad. Cualquiera que sea mínimamente entendido en el ámbito de las ciencias biológicas, sabrá que el análisis fenotípico y molecular por sí solo no hace milagros. Considero que el uso de estos tecnicismos es erróneo, ya que no dice qué otras pruebas o qué proyecto se llevará a cabo para conseguir el objetivo final, mencionado anteriormente.

La enfermedad del sueño en África puede ser causada por dos especies distintas de Trypanosoma, pero en ningún momento se menciona ni siquiera el género del parásito, información que pienso que habría sido conveniente especificar. No obstante, me ha llamado la atención el título de la noticia, que no se corresponde con su contenido general. Solamente hacia el final del escrito, se menciona vagamente (e incorrectamente) lo que promete en el título, y es que según el autor, el ganado ovino, bovino y caprino nativo del oeste de África presenta una tolerancia inmunológica hacia la tripanosomiasis, llegando incluso a mencionar que en el caso de las vacas se produce la “autocuración”. Dudo que esto sea posible, ya que el parásito presenta unas proteínas variables de superficie que se expresan de manera aleatoria en cada hospedador, por lo cual es bastante improbable que todos estos animales sean resistentes a todas las combinaciones que presenta el parásito, aparte de que el término de “autocuración” está mal empleado. Aunque el autor menciona que en la “bibliografía científica” se sugiere que estos mecanismos de tripanotolerancia son básicos para las infecciones parasitarias, llegando a compararlo con el cáncer. Creo que debería aportar las referencias de la “bibliografía científica” que verifican estos datos, ya que no creo que sean ámbitos comparables ni tiene sentido con lo que estaba diciendo anteriormente. Tampoco dice cómo se puede aprovechar esta inmunidad del ganado para combatir la tripanosomiasis.

Concluyendo, pienso que la noticia debería estar mejor estructurada siguiendo un orden lógico, además de revisar los tecnicismos que se emplean, ya que muchos de los conceptos explicados son erróneos, así como aportar más información acerca de la parasitosis, el trabajo que realizan los científicos del centro que se menciona y cómo pretenden terminar con la tripanosomiasis.

 

 

Esta chamaca no se me va a morir de chagas

Las asociaciones de pacientes de la enfermedad olvidada, que mata a 7.000 personas al año, se reúnen en México para buscar visibilidad y solucione. Enlace

Noticia desarrollada por Elena Baz Badillo. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

 La tripanosomiasis americana o enfermedad de Chagas está causada por el protozoo Trypanosoma cruzi y se contagia por la picadura de las chinches de la familia Reduviidae. Existen múltiples especies capaces de transmitir esta enfermedad. Asimismo, se han descrito contagios producidos por trasfusiones de sangre, trasplantes y por vía placentaria, aunque la transmisión vectorial sigue siendo la más importante. Se trata de un parásito intracelular, lo que hace mucho más difícil acabar con sus infecciones, y que es capaz de invadir múltiples tipos celulares, incluyendo las células del sistema nervioso.

En este artículo, se relata la historia de una joven contagiada de Chagas a quien diagnosticaron y trataron adecuadamente, aunque no sin antes haber tenido que visitar a distintos especialistas. Al tomar conciencia de la enfermedad, ella y su madre crearon la Asociación Mexicana de Personas Afectadas por Chagas, con la idea de ayudar a otras personas contagiadas y poder darles pautas sobre el diagnóstico y el tratamiento. Esta y otras asociaciones reclaman el fin de la estigmatización de la enfermedad, en cuanto a la relación que se establece entre la infección y la pobreza. Sin embargo, esta asociación no ha nacido de la nada: las chinches transmisoras encuentran un lugar idóneo para vivir en aquellas viviendas construidas con adobe o con ramaje. Por lo tanto, un abogado de alto prestigio no se contagiará al ir a trabajar a su despacho.

Estas asociaciones reclaman atención sobre la enfermedad, mejora en los diagnósticos y en los tratamientos y, sin embargo, parece que todo el mundo olvida el verdadero problema. Las nuevas formas de contagio de la enfermedad parecen haber despertado cierta preocupación en aquellos que sí tienen los medios para actuar, aunque sea a mediana escala. La presión desde las organizaciones más pequeñas hacia la OMS, OPS y otras organizaciones internacionales es necesaria y absolutamente legítima; sin embargo, el enfoque que se pretende dar a la lucha no es, a largo plazo, el más efectivo. Idalia Isabel, la protagonista de la historia melodramática del artículo, es actualmente abogada, a pesar de haber recibido un diagnóstico poco esperanzador de Chagas a los 18 años, es decir, que se nos presenta la historia de una persona que ha tenido la capacidad de acceder a estudios superiores. Y de pedir una segunda opinión médica. Y de acceder al tratamiento.

Actualmente, existen dos tratamientos para la enfermedad de Chagas: Nifurtimox y Benznidazol. Ambos tienen graves efectos secundarios y el precio de ambos no resulta asequible para la mayoría de las personas que sufren esta patología. Además, la tasa de eficacia del Nifurtimox es bastante reducida (no llega al 60%). Dados estos datos, el control y la prevención cobran una especial importancia. Es decir que, en realidad, a pesar de la buena labor que pretenden estas instituciones, existen dos problemas cruciales: la gran tasa de pobreza en Latinoamérica y la falta de recursos médicos adecuados, así como del acceso a los mismos. Si la mayoría de las personas contagiadas no tuviesen que vivir en casas de adobe y si tuviesen la opción de acudir a un médico a tiempo, la enfermedad de Chagas se reduciría notablemente.

Las mujeres, clave para el control del chagas

En España, zona no endémica, se estima que existen entre 55.000 y 100.000 casos de esta enfermedad tropical olvidada. Enlace.

Noticia desarrollada por María López de Arriba. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

La idea central de la noticia es la actuación sobre las mujeres en edad fértil para acabar con la transmisión vertical de la enfermedad de Chagas. Comienza hablando de la distribución y del número de casos de la enfermedad y de la importancia que tiene en España, país no endémico donde la principal vía de transmisión es la vía connatal, debido a la ausencia del vector. Seguidamente comenta que el fármaco utilizado para tratar esta enfermedad es el benidazol y que el diagnóstico y tratamiento precoz en niños es más efectivo que en adultos. Finalmente señala que el diagnóstico y el tratamiento de mujeres en edad fértil evitaría la transmisión vertical de esta enfermedad y permitiría su erradicación en áreas no endémicas.

La periodista comenta que el tratamiento se realiza en mujeres en edad fértil evitaría, pero no aclara la edad recomendada en la que sería más efectivo (antes de los 19 años). También menciona que con el correcto protocolo para el diagnóstico y tratamiento de estas mujeres, sería fácil acabar con la transmisión connatal, pero no expone algunas de las técnicas que ya se están llevando a cabo para ello (diagnóstico serológico, PCR…). Además, según la OMS, las medidas que se llevarán a cabo no se limitan a zonas no endémicas sino que se planea que se realice a nivel global, y, por tanto, también en las zonas endémicas.

Respecto a su conclusión final, aunque sí es un método efectivo para reducir la transmisión de la enfermedad, es demasiado optimista pensar que es relativamente fácil acabar con esta vía de transmisión y mucho más pensar en erradicar la enfermedad en áreas no endémicas.

Aprovechar la inmunidad del ganado africano

Científicos asturianos colaboran con colegas internacionales para tratar de encontrar una solución a la tripanosomiasis en animales. Enlace

Noticia desarrollada por Leticia Sancha Ortega. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

La noticia menciona la tripanosomiasis africana o enfermedad del sueño, enfermedad transmitida de manera vectorial por las moscas tse – tsé (Glossina spp.). Las especies Trypanosoma gambiense y Trypanosoma rhodesiense son dos tipos de protozoos parásitos extracelulares flagelados hemáticos pertenecientes al Orden Kinetoplastida. El hombre es el principal reservorio de T. gambiense, mientras que los herbívoros de interés cinegético lo son de T. rhodesiense. Actualmente se considera un problema de salud pública reemergente de primera magnitud en África. Existen 60 millones de casos de los que sólo el 10% recibe atención médica. Históricamente los focos se expanden y se reducen cíclicamente debido posiblemente a cambios ecológicos y sociales. T. gambiense es transmitido por especies del género Glossina adaptadas a hábitats húmedos como la selva y las zonas cercanas a los ríos. El hombre es el único reservorio del parásito. T. rhodesiense tiene reservorios animales por lo que se considera una zoonosis.

La tripanosomiasis tiene un grave impacto económico en el potencial agropecuario porque afecta negativamente a la productividad de los animales provocando descensos en la producción de carne o leche, genera un estado de debilidad crónica en el ganado reduciendo su fertilidad, le provoca abortos, impide que aumente de peso y lo debilita demasiado para ser utilizado para labranza o transporte, lo que a su vez afecta a los rebaños de los que subsisten los productores africanos. Esta parasitosis también reduce la disponibilidad y la eficacia de la tracción animal utilizada para preparar las tierras para la agricultura.

A nivel mundial se toman iniciativas para erradicar, o al menos controlar, el avance de esta enfermedad y reducir la propagación de estos efectos negativos. Los métodos que se han llevado a cabo para controlar los vectores (moscas tse – tsé) incluyen trampas, tratamientos con plaguicidas y estrategias de liberación de machos estériles. No obstante, a menudo se presentan obstáculos que menoscaban la sostenibilidad de dichas estrategias de lucha contra las enfermedades. Entre dichos obstáculos, cabe destacar que algunos métodos son demasiado invasivos y contaminantes generando impactos negativos en el ecosistema por el uso indiscriminado de insecticidas y la destrucción de fauna y vegetación considerados refugios de la mosca tse – tsé; el acceso a los tratamientos y su asequibilidad para los ganaderos más pobres y la evolución de la resistencia de los parásitos a los tratamientos aplicados.

Desde mi punto de vista, me parece razonable y muy interesante lo que se está comentando en la noticia porque entrelaza de manera adecuada todos los conceptos mencionados. Considero que explica muy bien el impacto negativo que ejerce la tripanosomiasis sobre el ganado, así como los pros y contras de las iniciativas tomadas para intentar erradicar, o al menos controlar, el avance de esta enfermedad. Cabe destacar que no se han quedado nada cortos a la hora de explicar esta parasitosis ya que también mencionan la tripanotolerancia, la resistencia a la enfermedad por parte del ganado bovino, ovino y caprino nativo del África Occidental y la autocuración de las vacas. Es importante tener en cuenta que el ganado autóctono posee genes que le dan capacidad de resistir y producir en condiciones naturales de infestación de mosca tse – tsé sin desarrollar la enfermedad.

La mosca tsetsé que diezma el ganado africano.

Un equipo de científicos asturianos trabaja en una solución para la tripanosomiasis, que afecta a los animales de los pastores y pequeños productores del continente. Enlace

Noticia desarrollada por Rubén Celador Albarrán. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

En el artículo redactado por Álvaro Fuente se habla sobre la historia de un joven senegalés, Keba Diouara, que llegó hasta la península Ibérica en patera, la causa que le empujó a realizar este viaje suicida y formas para mejorar la situación actual. Este joven y su familia, así como muchos otros subsaharianos viven de la agricultura y ganadería tradicional, sin embargo la enfermedad causada por Trypanosoma brucei sobre los principales animales de ganado conduce a la miseria de esta gente. Cuando el ganado se ve afectado por este parasito tras ser picado por una mosca Tsetsé infectada, contrae la “nagana” como llaman los lugareños a la enfermedad del sueño. Esta enfermedad en humanos resulta mortal en muchos de los casos, sin embargo cuando afecta al ganado reduce la cantidad de leche, carne y debilidad  promoviendo la pobreza de estas zonas. La razón por la que Keba Diouara tuvo que emigrar de su país fue la perdida de gran parte de la ganadería familiar por este parasito. Los sistemas que hay para poder atajar esta enfermedad son reducidos y suelen ser bastante dañinos contra el medio ambiente pues tratan de acabar en su mayor parte con el vector, la mosca Tse-tsé, por quema de matorrales (reduciendo a su vez los pastos), uso de insecticidas de forma masiva,…

Por otro lado se han encontrado individuos de ganado en la zona occidental del continente que son resistentes a Trypanosoma, y aunque son más pequeños (y por ello menos productivos). Descubrir cuáles son los mecanismos que llevan a esta resistencia y transferir esta característica a ganado de mayor tamaño, podría ser el inicio de la mejora en la calidad de vida de los habitantes de las regiones afectadas por el protozoo. Y aunque estos análisis genéticos se están empezando a desarrollar en nuestro país y seguramente tengan un futuro brillante, considero que la aplicación de las técnicas necesarias para conseguir ganado resistente en zonas endémicas de esta tripanosomiasis o susceptibles a padecerla, no van a fructificar.  La razón para pensar esto es que es una enfermedad que afecta al ganado sudafricano y no a zonas ricas como podrían ser EE.UU o Europa. Por lo tanto a los mandatarios de estas zonas, ni a las multinacionales les interesa lo suficiente como para ayudar a visibilizar el problema o subvencionar para  mejorar la situación, teniendo que ocurrir casos tan drásticos como el de Keba para que tenga un poco de repercusión mediática. Así como que la coordinación del sistema no la pueden llevar a cabo los gobiernos locales por la gran corrupción presente en estas regiones africanas.

La enfermedad que mata a 30.000 personas al año y se combate con fármacos de hace 70 años.

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La enfermedad que mata a 30.000 personas al año y se combate con fármacos de hace 70 años.

Los expertos americanos invitados al Congreso de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas relatan su experiencia en la lucha contra la leishmaniasis. Enlace

Noticia desarrollada por Alejandro Jiménez Navas. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

El periodista Iñaki Makazaga nos presenta a un médico argentino, Marcelo Omar Quilpidor, el cual ha sido invitado al Congreso Nacional de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) que se celebró en Bilbao en mayo de 2018. Marcelo, por medio de Iñaki, nos cuenta su experiencia en su trabajo y su día a día, que no es otro que el de combatir, entre otras enfermedades, la leishmaniasis. Ésta es una enfermedad parasitaria provocada por un protozoo parásito del género Leishmania spp. ”causante de más de 30.000 muertes al año con un millón y medio de afectados nuevos”.

Desde mi punto de vista como estudiante de Biología, no podría estar más de acuerdo con el señor Makazaga y con el doctor Quilpidor en la forma de abordar este problema, que no es otra que mejorar las condiciones sociosanitarias en países afectados y no actuar como si la leishmaniasis (u otra enfermedad) no existiese. Se necesita esfuerzo de los gobiernos, de los propios ciudadanos y de las empresas farmacéuticas para poder hacer que una enfermedad que tiene millones de personas infectadas sea mitigada. Lamentablemente vivimos en un mundo en el que por encima del bien, de lo correcto, existe el beneficio propio, y una enfermedad “olvidada” “no genera billetes”, como menciona el señor Makazaga.

Por último, solo querría dar un pequeño consejo para el periodista, porque yo un día estuve en su lugar y cometí el mismo error insignificante que voy a mencionar. Al inicio del artículo nos presenta la enfermedad de una manera muy correcta y que llega a todo tipo de lectores, pero desde un punto de vista científico no pude evitar confundirme al leer los nombres de los insectos que transmiten la enfermedad: hembras del género Lutzomyia spp. y los flebótomos (los cuales son una subfamilia). De todos modos, estos errores minúsculos e insignificantes no empañan la gran noticia que he tenido la oportunidad de revisar, la cual tiene como fin, a mi parecer, dar a conocer el gran problema que supone una enfermedad parasitaria como la leishmaniasis en países tropicales. Y no olvidar, por cierto, que este gran problema puede ser combatido mejorando las condiciones en las que viven muchas personas en los países afectados.