Parásitos del conejo común y muroides

El conejo común (Oryctolagus cuniculus) es una especie clave en algunos ecosistemas mediterráneos de la Península Ibérica. Por un lado, el conejo constituye una presa importante para más de 40 depreda- dores, entre los que destacan el lince ibérico y el águila imperial bética. Por otro, los conejos, a través del pastoreo y la dispersión de semillas, alteran la composición de especies vegetales, creando áreas abiertas en el matorral y contribuyendo a la diversidad de plantas. Además, las madrigueras de conejo sirven de refugio para numerosas especies de vertebrados e invertebrados. Por último, las letrinas de los conejos no sólo tienen un efecto considerable en la fertilidad del suelo, sino que también sirven de área de alimentación para numerosos invertebrados. Esta multiplicidad de facetas relevantes convierten al conejo en una especie clave, cuya recuperación debería ser una prioridad para la conservación de la biodiversidad en la Península Ibérica.

Por otro lado, los muroideos (roedores pertenecientes a la superfamilia Muroidea) tienen una especial relevancia en el proceso de dispersión de semillas en ambientes degradados como los campos abando- nados. Además, suelen depositar las semillas en microhábitats que resultan especialmente adecuados para el reclutamiento.

Es por esto que se ha decidido estudiar algunos de los parásitos que tienen como hospedador en su ci- clo de vida a uno de estos mamíferos. Además, cada vez es más frecuente su tenencia como animales de compañía, por lo que es interesante conocer qué enfermedades pueden afectarle y cómo tratarlas.En este trabajo se estudiarán dos géneros (Strongyloides spp. y Gongylonema spp.) y una especie (Capillaria hepatica) de nematodos; y dos especies (Encephalitozoon cuniculi y Cystoisospora belli) de protozoos.

Autores: Amanda Bullones Pendón, Simohamed Said El Outmani Latrach y Miguel Sánchez Romero.

Universidad de Granada.

Presentación: Trabajo Fin de Grado 2020.

Entrevista al Dr. Luis Miguel de Pablos

ERFIL BIOGRÁFICO

  • Nombre: Luis Miguel de Pablos
  • Entidad a la que pertenece: Universidad de Granada.
  • Correo electrónico:         lpablos@ugr.es

Licenciado en Biología por la Universidad de Granada, Doctor en Biología por la Universidad de Granada (2010). Realizó dos postdoctorados en la University of Cambridge (UK) y University of York entre el 2011-2016 (UK). En la actualidad es Profesor Ayudante Doctor adscrito al departamento de Parasitología e Instituto de Biotecnología de la UGR y trabaja en el grupo “Bioquímica y Parasitología Molecular” (CTS-183).

ENTREVISTA

  • ¿Cuáles son sus líneas de investigación y su objetivo en este momento? ¿Con qué personal cuenta cada una de ellas?

Mi principal línea de investigación se centra en comprender los mecanismos moleculares con los que los parásitos protozoos kinetoplástidos se desarrollan dentro de sus hospedadores. Para ello desarrollo el trabajo en dos líneas:

  1. En la primera estudio y la caracterizo vesículas extracelulares (VEs) liberadas por kinetoplástidos y los factores de virulencia contenidos en ellas. Las VEs son pequeñas vesículas lipídicas liberadas por células procariotas y eucariotas que contienen ácidos nucleicos, proteínas y pequeños metabolitos esenciales para la comunicación celular. Dado que los EV son liberados virtualmente por cualquier tipo de célula, los hospedadores y los patógenos liberan y comparten constantemente estos productos con el medio extra o intracelular (dependiendo del nicho de proliferación utilizado por el patógeno). En este contexto, colaboro con el Prof. Antonio Osuna (Universidad de Granada) en la caracterización de EV de parásitos protozoarios flagelados pertenecientes al orden Kinetoplastida. Esta investigación involucra enfoques multidisciplinarios desde la biología celular hasta la proteómica y la genómica.
  2. La segunda línea de investigación se centra en la acción de protozoos kinetoplástidos que utilizan a la abeja como hospedador. La salud de las abejas es una preocupación ecológica, agrícola y social importante debido al papel crítico de estos insectos para la reproducción de las plantas y las pérdidas masivas de colonias observadas en la última década. La búsqueda de estresores abióticos (p. Ej., Pesticidas) y bióticos (p. Ej., Patógenos) es esencial para comprender la disminución de las abejas y diseñar planes de protección. Las colonias de insectos eusociales, como las abejas melíferas, representan “nichos ecológicos” ideales para los patógenos, con un gran número de individuos relacionados que viven en contacto cercano, lo que permite la transmisión rápida de enfermedades; Esto plantea desafíos a los insectos para prevenir la transmisión. Los parásitos de Kinetoplastidos flagelados, incluidos Lotmaria passim y Crithidia mellificae, se distribuyen ampliamente en las colonias de abejas melíferas y se han asociado con pérdidas de colonias. Nuestro trabajo se centra en comprender cómo se distribuyen estos parásitos en la naturaleza, así como los mecanismos moleculares que se utilizan para prosperar dentro del huésped de abejas a nivel molecular.
  • ¿Cuáles son, a su modo de ver, los principales avances o hallazgos  alcanzados en el área de Parasitología durante los últimos años?

Pues le guste al que le guste, y disguste al que le disguste, la entrada de otras disciplinas como la Biología Molecular o la Inmunología en el estudio de las interrelaciones parásito hospedador y los mecanismos de adaptación de los organismos parásitos.

Y muy en concreto la secuenciación del genoma de organismos parásitos.

  • ¿Cuál o cuáles han sido los principales hallazgos a lo largo de su carrera científica?

El principal hallazgo es reciente, y fue el diseño de un protocolo para el aislamiento de kinetoplástidos a partir de muestras de campo de abejas de la miel. Éste y otros hallazgos sobre la biología de éstos parásitos en abejas, nos están abriendo nuevas colaboraciones con otros grupos como el grupo del Dr. Mariano Higes (CIAPA,IRIAF, Marchamalo , Guadalajara) que trabaja en patología apícola. El trabajo que estamos desarrollando implementando herramientas biotecnológicas para el estudio de éstos protozoos nos está permitiendo abrir nuevas  puertas para entender la evolución de éste grupo de parásitos tan resilientes que sobreviven de manera muy eficiente, especialmente en hospedadores en los que están expuestos a estreses medioambientales brutales como los provenientes de la dieta de las abejas que incluyen por ejemplo pesticidas, fitoquímicos o estrés nutricional. Además, durante mi tesis (dirigida por el Prof. Antonio Osuna) describimos por primera vez de la implicación en la virulencia de T. cruzi de proteínas de la familia MASP de T.cruzi o el desarrollo de mis dos postdoctorados en la Universidad de York y la Universidad de Cambridge (UK) donde aprendí muchas de las técnicas en biología molecular que desarrollamos actualmente en el lab.

  • ¿Cómo surgió su vocación científica?

A pesar de provenir de una familia relacionada con la ciencia (mi padre es médico y mi madre bióloga) mi vocación surgió de manera tardía. En concreto en 3er curso de la carrera en Biología. En ese momento el Prof. Antonio Osuna me dio la oportunidad de empezar a trabajar como alumno interno en el Departamento de Parasitología. Esto fue una revelación para mí, lo que hizo descubrir mi verdadera vocación como científico y de paso mejorar la nota de mi expediente!!.

  • ¿Cuál es su opinión acerca de cómo está articulada la carrera científica en España?

Lo triste de mi respuesta es que va a sonar casi a tópico: muy mal.  El primer punto es la falta de recursos, el 1,2 % del PIB Español empleado hasta ahora es ridículo, habría que subirlo hasta un 2% (o más) del PIB. Crisis sanitarias como la del SARS-CoV2 así lo demuestran con absoluta brutalidad. El segundo fallo es la estructura, se necesita publicar mucho en poco tiempo. La mejor ciencia nunca se beneficia de la velocidad y las prisas, todo lleva su tiempo y en mi campo basta con 1 o 2 buenos papers (Q1 o D1) ya podrían fe sobra demostrar la calidad de una tesis doctoral. Además, el postdoctorado es inexistente en España, cuando se solicitan como parte del equipo en proyectos de investigación es muy difícil que se concedan porque resultan más caros. Los postdocs son piezas angulares en un lab,  por la general tienen más experiencia, mas independencia y madurez que un investigador predoctoral y por tanto mucho que aportar. El tercer son las plazas de acceso como Profesor en Universidades públicas., que es el campo donde me muevo actualmente. Además de un absoluto sectarismo y miedo “ a lo desconocido” que genera un desprecio innato al personal fuera del ámbito estricto del departamento X donde se solicita una plaza, una vez conseguida el periodo de aprendizaje es inexistente. Los Profesores Ayudantes Doctores se les carga con el máximo número de créditos de docencia con lo que las posibilidades de que éstos progresen en el ámbito de la investigación y la ciencia es una cuestión de heroísmo (ni hablar de la propia formación: cursos, seminarios que cualquier docente (o persona en general) debe seguir…). Otros países generan  (como UK) un carrera más progresiva donde las plazas análogas a Ayudante Doctor se les dá un plazo de 2-3 años para conseguir financiación para empezar con sus laboratorios y poco a se les incrementa el número de créditos docentes.  Con todo y con eso, me he encontrado con investigadores increíbles dentro y fuera de mi universidad que me han ayudado a pensar que esto merece la pena.

  • ¿Qué consejos podría ofrecer a los jóvenes investigadores que inician su carrera investigadora o a los que llevan ya un tiempo en el área de Parasitología?

Varias cosas, la primera que ésta carrera es muy vocacional si no lo tienen claro cuando acaban un máster que no empiecen un doctorado. La segunda es que una vez que empiecen el doctorado que sean perseverantes, nada saldrá ni a la primera ni a la segunda sobre todo si desarrollan proyectos ambiciosos. Tercera, si han tenido una mala experiencia con su director de tesis o supervisor de postdoctorado recordarle que hay vida más allá de esa experiencia, si después del máster encontrasteis vuestra vocación no permitáis que nadie os la quite. Por último, recordarles que ésta es una carrera (aunque también suene a tópico) de muy largo recorrido, así que todas las técnicas y conocimientos que aprendáis, si lo hicisteis correctamente, os servirán en un futuro cercano.

  • ¿Cuáles son sus retos científicos a día de hoy tanto a nivel nacional como  internacional?

Mi principal reto en la actualidad es el de comprender a múltiples niveles (molecular, celular y social) de cómo los protozoos parásitos  kinetoplástidos se establecen en hospedadores himenópteros. Actualmente desarrollo varios proyectos subvencionados por el Ministerio de Ciencia. Innovación y Universidades  (KINETOBEE: PGC2018-098929-A-I00 ”Aislamiento y caracterización de protozoos parásitos kinetoplástidos en abejas melíferas del sur de Granada. Cribado de nuevos compuestos naturales como potencial tratamiento (Kinetobee).”, así como por la fundación CEIMAR (PROYECTO JOVENES INVESTIGADORES (CEIJ-014): Actividad antiparasitaria de extractos de medusa frente a protozoos del orden kinetoplastida). Además nos encontramos solicitando un proyecto Europeo ERANET (ICRAD) para la que hemos generado un consorcio para la investigación en protozoos Kinetoplastidos de abejas en el que participan el Centro de Investigación Apícola (CIAPA, IRIAF, marchamalo, Guadalajara), la Universidad de Ghent (Bélgica), la Universidad de Oxford-Brookes (UK), el Centre de Recherches sur la Cognition Animale (CRCA)  (Francia) y la Universidad Namik-Kemal (Turquía) . Todo con el objetivo de encontrar la relación entre la infección por parásitos kinetoplástidos en abejas y establecer medidas para su control.

Por último y como parte de la mejora en el conocimiento sobre las relaciones parásito/hospedador, me encuentro desarrollando protocolos para el aislamiento de ADN a partir de exovesículas de Trypanosoma cruzi y otro kinetoplástidos, para el que hemos conseguido un proyecto piloto (proyectos I+D+I EN EL MARCO DEL PROGRAMA OPERATIVO FEDER ANDALUCÍA 2014-2020). Éste proyecto es especialmente importante ya que generará protocolos que podrían implementarse para el aislamiento de ADN a partir de exovesículas en otros modelos biológicos.

En general, espero que en medio plazo nuestro laboratorio genere protocolos consistentes para entender cómo se desarrollan las parasitemias causadas por protozoos kinetoplástidos. Aunque nuestra investigación se centra actualmente en éste campo, esperamos que la experiencia generada en los proyectos en los que trabajamos actualmente pueda aplicarse a más enfermedades de tipo infeccioso en el futuro.

Entrevista a la Dra. Mª Teresa Galán-Puchades

  1. PERFIL BIOGRÁFICO
  • Nombre: Dra. María Teresa Galán Puchades.
  • Entidad a la que pertenece: Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica y Parasitología de la Universidad de Valencia.
  • Catedrática de la Universidad de Valencia.
  • Licenciada y Doctora en Farmacia por la Universitat de València (1980), con el Título de Farmacéutico Especialista en Microbiología y Parasitología y actualmente Catedrática de la Universidad.
  • Dispone de una larga trayectoria como investigadora, habiendo participado en numerosos proyectos ligados al ámbito de los helmintos de macromamíferos, la cestodiais humana y muy diversas zoonosis parasitarias.
  • Es directora del Grupo de Investigación ParaSalut (nº ref GIUV 2016-299) desde 2016, miembro Evaluador del programa ACADEMIA de la ANECA para la acreditación al acceso del cuerpo de Profesores Titulares desde 2008, Cofundadora del TARG (Taenia asiatica Research Group) en 2011 en Corea del Sur, entre otros méritos.

ENTREVISTA

  • ¿Cuáles son sus líneas de investigación y su objetivo en este momento?¿Con que personal cuanta cada una de ellas?

Actualmente, una de las líneas del grupo de investigación que dirijo, Parásitos y Salud (ParaSalut), de la que formo parte activa, es la de “Zoonosis parasitarias en poblaciones urbanas de la rata de alcantarilla (Rattus norvegicus)”, cuyo objetivo es conocer aquellas infecciones parasitarias transmisibles desde las ratas al ser humano en ciudades. Línea, por cierto, totalmente integrada en la iniciativa “One Health”, tan de moda últimamente, sobre la integración de la salud humana y animal para lograr una salud óptima tanto para las personas, como para los animales y el medio ambiente. Pese a ser una línea muy reciente, ha dado ya lugar a varias comunicaciones en congresos nacionales e internacionales, un trabajo de Fin de Grado y a dos publicaciones en revistas Q1, una en Veterinary Parasitology sobre los helmintos zoonóticos intestinales hallados en las poblaciones estudiadas, y un segundo en la prestigiosa revista, Emerging Infectious Diseases, revista del Centers for Disease Control and Prevention (CDC), el pasado mes de Junio, sobre el papel reservorio de las ratas de alcantarilla en la leishmaniosis. La línea cuenta con la colaboración de diferentes empresas e instituciones. Concretamente, trabajamos en colaboración con la empresa Laboratorios Lokímica, empresa dedicada, entre otros aspectos, al control de plagas. Asimismo, estamos trabajando en colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona y la Agencia de Salud Pública de dicha ciudad y, sobre todo en aspectos relacionados con el diagnóstico molecular, contamos también con la colaboración del Instituto de Biotecnología de la Universidad de Granada.

  • ¿Cuáles son, a su modo de ver, los principales avances o hallazgos alcanzados en el área de Parasitología durante los últimos años?

Pues como consecuencia de esa globalización de la que tanto se habla, junto con el no menos debatido tema del cambio climático, se ha avanzado en el conocimiento y reconocimiento de la enfermedad parasitaria que va surgiendo, en los últimos años, como una amenaza real en países de los considerados del “primer mundo” (Europa o América del Norte). Las enfermedades parasitarias ya no están exclusivamente relegadas a países para nosotros remotos y lejanos, si no que pueden encontrarse casos en poblaciones migrantes en cualquier país, lo que obliga al entorno sanitario del “primer mundo” a ponerse a “estudiar” en serio el fenómeno del parasitismo y de la enfermedad parasitaria. Por otro lado, en los países endémicos se ha avanzado de manera extraordinaria en el control de enfermedades como la malaria, la enfermedad del sueño, filariasis linfáticas y cutáneas, etc, estando incluso una de ellas, la dracunculiasis cerca, aunque no lo suficiente, de la meta de la erradicación. E importantes avances también en el tratamiento de enfermedades parasitarias en personas con un sistema inmunológico comprometido. Yo les digo a mis alumnos que Freddie Mercury podría seguir vivo y deleitándonos con sus canciones puesto que la Pneumocystiasis de la que murió, hoy día, gracias a un más efectivo diagnóstico y tratamiento, podría haberla superado.

Y en cuanto a hallazgos, el tema del diagnóstico alternativo al morfológico o visual, se ha desplegado en estos últimos años de una manera espectacular gracias a los avances en proteómica, genómica, secuenciación del ADN, etc. De todas maneras, y dado los problemas de disponibilidad y precio de la mayoría de las técnicas moleculares, sigue siendo fundamental el disponer de especialistas en diagnóstico directo. Para ello, hay que contar con gente con amplia experiencia en diagnóstico morfológico que, a su vez, tenga la capacidad y oportunidad de transmitir esos conocimientos a las nuevas generaciones, inmersas en un mundo tecnológico y con prácticamente nula experiencia al microscopio. Y esto se va complicando a medida que los expertos en diagnóstico visual se van jubilando…

  • ¿Cuál o cuáles han sido los principales hallazgos a lo largo de su carrera científica?

Tengo claro que no pasaré a la posteridad por ninguno de mis hallazgos, pero… ni falta que hace. Bromas aparte, de lo que yo estoy particularmente más satisfecha es de ser una “freelance” que ha sabido desenvolverse en diferentes escenarios con bastante dignidad. Me explico, tengo 5 tramos de investigación y no soy IP de ningún proyecto desde 1998. Cuando no ha habido dinero (ni posibilidad de obtenerlo) he seguido publicando artículos, muchos de ellos como única firmante, en este caso, de opinión, crítica, revisión, etc. sobre diferentes enfermedades parasitarias y en revistas como The New England Journal of Medicine, Science, Lancet, Lancet Infectious Diseases, Trends in Parasitology…  y eso ha hecho que si alguien pone mi nombre en PubMed, se crean que sé de todo (jajaja)… y entonces me invitan a Congresos, me piden que escriba un artículo, me mandan artículos y propuestas de libros a revisar, etc. Así, hace años me interesé por la especie Taenia asiatica, y a lo tonto pues tengo más de 40 artículos, me han invitado 3 veces a ir a la Chungbuk University en Corea del Sur, donde trabaja el Prof. Eom, el descriptor de la especie; ideé el Taenia asiatica Research Group (TaRG international – targint.net), coorganicé 3 simposios sobre la especie, el último en el ICOPA del 2018 en Corea, donde fui invitada, etc. También me he interesado más recientemente por la campaña de erradicación de la dracunculiasis, de la que tengo artículos en Lancet Infectious Diseases, Trends in Parasitology, Journal of Helminthology, y ahora el Prof. Heinz Melhorn, antiguo editor de Parasitology Research, me ha pedido un capítulo para un libro sobre el tema. Y, por supuesto, el haber descubierto, el grupo de investigación junto con nuestros colaboradores, al papel reservorio de la leishmaniosis, en ciudades, de la rata de alcantarilla, que hace que, por mucho que se intente controlar la enfermedad en humanos y perros, siga habiendo casos, precisamente debido al mantenimiento del parásito en las poblaciones urbanas de dichas ratas.

  • ¿Cómo surgió su vocación científica?

Mi padre me dijo que estudiara Farmacia, luego me pondría una, y a vivir. Cuando acabé la carrera le dije a mi padre que ya podía empezar a buscar Farmacias y me contestó que no, que yo no valía para estar en una oficina de Farmacia, que a mi lo que me iba era seguir estudiando… pues tenía razón. Y quise entrar en el departamento de Bioquímica, también lo intenté en Farmacología, Química Orgánica… pero, o no aceptaban Tesis o no conseguí la beca del Ministerio. Un amigo de mi padre, D. Luis Cuadrado, parasitólogo, me dijo que un joven catalán (Prof. Santiago Mas Coma) acababa de llegar a Valencia y buscaba gente para hacer Tesis doctorales. Pedí la beca del Ministerio (FPI), me la concedieron y aquí estoy. No se puede decir que tuve una vocación en origen de parasitóloga, pero la cosa me salió bien.

  • ¿Cuál es su opinión acerca de cómo está articulada la carrera científica en España?

No puedo hablar de la carrera científica en España, en general, pues desconozco los entresijos del CSIC o de la cantidad de Institutos, Facultades, Universidades públicas y privadas, etc. Solo puedo hablar de lo que conozco mejor por mi experiencia. Y a mi me desespera la cantidad de gente no capacitada que está impartiendo enseñanzas en la Universidad. Hay, en algunos casos, una falta total de rigor en el concurso de ciertas plazas para el acceso a la docencia. Además, no existe un control de calidad de la enseñanza, ni interno ni externo, y así creo no vamos a ninguna parte. Y si se ha denunciado algún caso, los órganos rectores preguntan, se han dado las clases? Si? Pues no hay más problema. Si se dan bien, regular o fatal, no parece importar. De qué sirve la investigación si luego no se es capaz de transmitir dignamente el conocimiento a las siguientes generaciones.

Y, por otra parte, en cuanto a la carrera de algunos científicos, Sir Winston Churchill dijo “El problema de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles si no importantes”. Y ese problema está también extendido en Ciencia, como en tantos otros ámbitos (entre los que destaca claramente el ámbito político).

  • ¿Qué consejos podría ofrecer a los jóvenes investigadores que inician su carrera investigadora o a los que llevan ya un tiempo en el área de parasitología?

Yo no doy consejos, es más útil dar órdenes. Y es que nadie experimenta en cabeza ajena y los consejos se los lleva el viento. Yo apostaría por que los jóvenes (y no tan jóvenes), tengan rigor científico y sentido crítico y que, sobre todo, no se dejen engañar y sean valientes a la hora de tomar decisiones. Y desde luego, la formación continuada. Hay que leer más.

  • ¿Cuáles son sus retos científicos a día de hoy tanto a nivel nacional como internacional?

Más que retos o desafíos tengo la voluntad, y las ganas que es lo importante, de seguir con mi labor docente para intentar atraer alumnos a la Parasitología, que nos han salido competidores brutales con la cantidad de grados y asignaturas diferentes que han aparecido por doquier, muchas de ellas como muy 2.0, aunque sirvan realmente para poca cosa. Hacer la coprología atractiva sí que es un reto, sí… pero se consigue.

Y en cuanto a la investigación, mi grupo cuenta con un gran material por estudiar, con lo que hay zoonosis para rato. Y seguir con mis artículos de opinión, que me han dado muchas satisfacciones y en los que invariablemente reivindico a la enfermedad parasitaria, frente a las de siempre (bacterianas y víricas).

De izquierda a derecha, el Dr. Fuentes del grupo ParaSalut, dos compañeros de la Agencia de Salud Pública de Barcelona y el responsable de la empresa Lokímica, colaboradores de la línea sobre zoonosis, y la Prof. Galán-Puchades.

La enfermedad tropical que sufren 80.000 personas en España

Un informe del Instituto de Salud Global destaca los avances en la lucha contra el mal de Chagas a raíz del aumento de portadores del parásito que lo provoca llegados desde América Latina. Enlace

Noticia desarrollada por María Menéndez Fernández. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

El Chagas o tripanosomiasis americana es una enfermedad parasitaria endémica del continente sudamericano. Causada por el parásito Trypanosoma cruzi, se transmite a través de la picadura de insectos de la familia Triatominae también conocidos como chinches. La transmisión también se puede producir por alimentos infectados, transfusiones de sangre o de madre a hijo. A pesar de no ser una enfermedad endémica de Europa, hay registrados entre 48.000 y 87.000 afectados en España, siendo el segundo país no endémico con más afectados justo por detrás de Estados Unidos. Esto ha provocado que se destinen más recursos tanto económicos como infraestructurales a estudiar y combatir esta enfermedad. De hecho, España está a la cabeza en la lucha contra esta enfermedad: lanzó la versión pediátrica del benznidazol, primera barrera para combatir este parásito; desde los institutos de investigación españoles se publicaron 319 artículos tratando esta problemática; y ha destinado ayudas económicas a algunos países en los que la enfermedad es endémica para ayudarles en la lucha contra la misma. Pero todas estas acciones, que cualquiera calificaría de excelentes, pueden ser utilizadas como arma arrojadiza por sectores antiinmigración y racistas de la sociedad para justificar el cierre de fronteras o para prohibir la entrada de personas desde ciertos países. También puede usarse durante las campañas electorales para atemorizar a la población, y con ello conseguir más votos, y para descalificar al rival, dejando entrever que gasta el dinero y los recursos del país en acciones que no benefician a los ciudadanos del mismo. Y aunque pueda parecer que este tipo de argumentos no funciona, solo es necesario echarle un vistazo a los resultados electorales de algunos países europeos para ver cómo los partidos xenófobos y de extrema derecha están ganando cada vez más fuerza en las instituciones de muchos países.

 

Aprovechar la inmunidad del ganado africano

Científicos asturianos colaboran con colegas internacionales para tratar de encontrar una solución a la tripanosomiasis en animales. Enlace

Noticia desarrollada por Lidia Atencia Taboada. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

El formato de esta noticia está compuesto por fotografías y su correspondiente pie de foto. La noticia habla sobre las relaciones que mantienen investigadores del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Asturias (Serida) con colegas del África occidental para intentar combatir la tripanosomiasis en animales. Estas relaciones se mantienen con el fin de solucionar el problema de la tripanosomiasis, centrados en el impacto económico causado por la infección de animales destinados a la ganadería.

La información que aporta el autor no sigue un orden lógico, de modo que en cada fotografía se relatan aspectos muy diferentes. También, la terminología utilizada no es correcta, siendo en muchos casos desacertada. Por ejemplo, en la segunda fotografía nos dice que se está realizando la “caracterización fenotípica y molecular” de varias razas bovinas del oeste de África y que con esto se pretende evitar los descensos de la producción de alimentos y tasas de mortalidad. Cualquiera que sea mínimamente entendido en el ámbito de las ciencias biológicas, sabrá que el análisis fenotípico y molecular por sí solo no hace milagros. Considero que el uso de estos tecnicismos es erróneo, ya que no dice qué otras pruebas o qué proyecto se llevará a cabo para conseguir el objetivo final, mencionado anteriormente.

La enfermedad del sueño en África puede ser causada por dos especies distintas de Trypanosoma, pero en ningún momento se menciona ni siquiera el género del parásito, información que pienso que habría sido conveniente especificar. No obstante, me ha llamado la atención el título de la noticia, que no se corresponde con su contenido general. Solamente hacia el final del escrito, se menciona vagamente (e incorrectamente) lo que promete en el título, y es que según el autor, el ganado ovino, bovino y caprino nativo del oeste de África presenta una tolerancia inmunológica hacia la tripanosomiasis, llegando incluso a mencionar que en el caso de las vacas se produce la “autocuración”. Dudo que esto sea posible, ya que el parásito presenta unas proteínas variables de superficie que se expresan de manera aleatoria en cada hospedador, por lo cual es bastante improbable que todos estos animales sean resistentes a todas las combinaciones que presenta el parásito, aparte de que el término de “autocuración” está mal empleado. Aunque el autor menciona que en la “bibliografía científica” se sugiere que estos mecanismos de tripanotolerancia son básicos para las infecciones parasitarias, llegando a compararlo con el cáncer. Creo que debería aportar las referencias de la “bibliografía científica” que verifican estos datos, ya que no creo que sean ámbitos comparables ni tiene sentido con lo que estaba diciendo anteriormente. Tampoco dice cómo se puede aprovechar esta inmunidad del ganado para combatir la tripanosomiasis.

Concluyendo, pienso que la noticia debería estar mejor estructurada siguiendo un orden lógico, además de revisar los tecnicismos que se emplean, ya que muchos de los conceptos explicados son erróneos, así como aportar más información acerca de la parasitosis, el trabajo que realizan los científicos del centro que se menciona y cómo pretenden terminar con la tripanosomiasis.

 

 

Esta chamaca no se me va a morir de chagas

Las asociaciones de pacientes de la enfermedad olvidada, que mata a 7.000 personas al año, se reúnen en México para buscar visibilidad y solucione. Enlace

Noticia desarrollada por Elena Baz Badillo. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

 La tripanosomiasis americana o enfermedad de Chagas está causada por el protozoo Trypanosoma cruzi y se contagia por la picadura de las chinches de la familia Reduviidae. Existen múltiples especies capaces de transmitir esta enfermedad. Asimismo, se han descrito contagios producidos por trasfusiones de sangre, trasplantes y por vía placentaria, aunque la transmisión vectorial sigue siendo la más importante. Se trata de un parásito intracelular, lo que hace mucho más difícil acabar con sus infecciones, y que es capaz de invadir múltiples tipos celulares, incluyendo las células del sistema nervioso.

En este artículo, se relata la historia de una joven contagiada de Chagas a quien diagnosticaron y trataron adecuadamente, aunque no sin antes haber tenido que visitar a distintos especialistas. Al tomar conciencia de la enfermedad, ella y su madre crearon la Asociación Mexicana de Personas Afectadas por Chagas, con la idea de ayudar a otras personas contagiadas y poder darles pautas sobre el diagnóstico y el tratamiento. Esta y otras asociaciones reclaman el fin de la estigmatización de la enfermedad, en cuanto a la relación que se establece entre la infección y la pobreza. Sin embargo, esta asociación no ha nacido de la nada: las chinches transmisoras encuentran un lugar idóneo para vivir en aquellas viviendas construidas con adobe o con ramaje. Por lo tanto, un abogado de alto prestigio no se contagiará al ir a trabajar a su despacho.

Estas asociaciones reclaman atención sobre la enfermedad, mejora en los diagnósticos y en los tratamientos y, sin embargo, parece que todo el mundo olvida el verdadero problema. Las nuevas formas de contagio de la enfermedad parecen haber despertado cierta preocupación en aquellos que sí tienen los medios para actuar, aunque sea a mediana escala. La presión desde las organizaciones más pequeñas hacia la OMS, OPS y otras organizaciones internacionales es necesaria y absolutamente legítima; sin embargo, el enfoque que se pretende dar a la lucha no es, a largo plazo, el más efectivo. Idalia Isabel, la protagonista de la historia melodramática del artículo, es actualmente abogada, a pesar de haber recibido un diagnóstico poco esperanzador de Chagas a los 18 años, es decir, que se nos presenta la historia de una persona que ha tenido la capacidad de acceder a estudios superiores. Y de pedir una segunda opinión médica. Y de acceder al tratamiento.

Actualmente, existen dos tratamientos para la enfermedad de Chagas: Nifurtimox y Benznidazol. Ambos tienen graves efectos secundarios y el precio de ambos no resulta asequible para la mayoría de las personas que sufren esta patología. Además, la tasa de eficacia del Nifurtimox es bastante reducida (no llega al 60%). Dados estos datos, el control y la prevención cobran una especial importancia. Es decir que, en realidad, a pesar de la buena labor que pretenden estas instituciones, existen dos problemas cruciales: la gran tasa de pobreza en Latinoamérica y la falta de recursos médicos adecuados, así como del acceso a los mismos. Si la mayoría de las personas contagiadas no tuviesen que vivir en casas de adobe y si tuviesen la opción de acudir a un médico a tiempo, la enfermedad de Chagas se reduciría notablemente.

Las mujeres, clave para el control del chagas

En España, zona no endémica, se estima que existen entre 55.000 y 100.000 casos de esta enfermedad tropical olvidada. Enlace.

Noticia desarrollada por María López de Arriba. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

La idea central de la noticia es la actuación sobre las mujeres en edad fértil para acabar con la transmisión vertical de la enfermedad de Chagas. Comienza hablando de la distribución y del número de casos de la enfermedad y de la importancia que tiene en España, país no endémico donde la principal vía de transmisión es la vía connatal, debido a la ausencia del vector. Seguidamente comenta que el fármaco utilizado para tratar esta enfermedad es el benidazol y que el diagnóstico y tratamiento precoz en niños es más efectivo que en adultos. Finalmente señala que el diagnóstico y el tratamiento de mujeres en edad fértil evitaría la transmisión vertical de esta enfermedad y permitiría su erradicación en áreas no endémicas.

La periodista comenta que el tratamiento se realiza en mujeres en edad fértil evitaría, pero no aclara la edad recomendada en la que sería más efectivo (antes de los 19 años). También menciona que con el correcto protocolo para el diagnóstico y tratamiento de estas mujeres, sería fácil acabar con la transmisión connatal, pero no expone algunas de las técnicas que ya se están llevando a cabo para ello (diagnóstico serológico, PCR…). Además, según la OMS, las medidas que se llevarán a cabo no se limitan a zonas no endémicas sino que se planea que se realice a nivel global, y, por tanto, también en las zonas endémicas.

Respecto a su conclusión final, aunque sí es un método efectivo para reducir la transmisión de la enfermedad, es demasiado optimista pensar que es relativamente fácil acabar con esta vía de transmisión y mucho más pensar en erradicar la enfermedad en áreas no endémicas.

Aprovechar la inmunidad del ganado africano

Científicos asturianos colaboran con colegas internacionales para tratar de encontrar una solución a la tripanosomiasis en animales. Enlace

Noticia desarrollada por Leticia Sancha Ortega. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

La noticia menciona la tripanosomiasis africana o enfermedad del sueño, enfermedad transmitida de manera vectorial por las moscas tse – tsé (Glossina spp.). Las especies Trypanosoma gambiense y Trypanosoma rhodesiense son dos tipos de protozoos parásitos extracelulares flagelados hemáticos pertenecientes al Orden Kinetoplastida. El hombre es el principal reservorio de T. gambiense, mientras que los herbívoros de interés cinegético lo son de T. rhodesiense. Actualmente se considera un problema de salud pública reemergente de primera magnitud en África. Existen 60 millones de casos de los que sólo el 10% recibe atención médica. Históricamente los focos se expanden y se reducen cíclicamente debido posiblemente a cambios ecológicos y sociales. T. gambiense es transmitido por especies del género Glossina adaptadas a hábitats húmedos como la selva y las zonas cercanas a los ríos. El hombre es el único reservorio del parásito. T. rhodesiense tiene reservorios animales por lo que se considera una zoonosis.

La tripanosomiasis tiene un grave impacto económico en el potencial agropecuario porque afecta negativamente a la productividad de los animales provocando descensos en la producción de carne o leche, genera un estado de debilidad crónica en el ganado reduciendo su fertilidad, le provoca abortos, impide que aumente de peso y lo debilita demasiado para ser utilizado para labranza o transporte, lo que a su vez afecta a los rebaños de los que subsisten los productores africanos. Esta parasitosis también reduce la disponibilidad y la eficacia de la tracción animal utilizada para preparar las tierras para la agricultura.

A nivel mundial se toman iniciativas para erradicar, o al menos controlar, el avance de esta enfermedad y reducir la propagación de estos efectos negativos. Los métodos que se han llevado a cabo para controlar los vectores (moscas tse – tsé) incluyen trampas, tratamientos con plaguicidas y estrategias de liberación de machos estériles. No obstante, a menudo se presentan obstáculos que menoscaban la sostenibilidad de dichas estrategias de lucha contra las enfermedades. Entre dichos obstáculos, cabe destacar que algunos métodos son demasiado invasivos y contaminantes generando impactos negativos en el ecosistema por el uso indiscriminado de insecticidas y la destrucción de fauna y vegetación considerados refugios de la mosca tse – tsé; el acceso a los tratamientos y su asequibilidad para los ganaderos más pobres y la evolución de la resistencia de los parásitos a los tratamientos aplicados.

Desde mi punto de vista, me parece razonable y muy interesante lo que se está comentando en la noticia porque entrelaza de manera adecuada todos los conceptos mencionados. Considero que explica muy bien el impacto negativo que ejerce la tripanosomiasis sobre el ganado, así como los pros y contras de las iniciativas tomadas para intentar erradicar, o al menos controlar, el avance de esta enfermedad. Cabe destacar que no se han quedado nada cortos a la hora de explicar esta parasitosis ya que también mencionan la tripanotolerancia, la resistencia a la enfermedad por parte del ganado bovino, ovino y caprino nativo del África Occidental y la autocuración de las vacas. Es importante tener en cuenta que el ganado autóctono posee genes que le dan capacidad de resistir y producir en condiciones naturales de infestación de mosca tse – tsé sin desarrollar la enfermedad.

La mosca tsetsé que diezma el ganado africano.

Un equipo de científicos asturianos trabaja en una solución para la tripanosomiasis, que afecta a los animales de los pastores y pequeños productores del continente. Enlace

Noticia desarrollada por Rubén Celador Albarrán. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

En el artículo redactado por Álvaro Fuente se habla sobre la historia de un joven senegalés, Keba Diouara, que llegó hasta la península Ibérica en patera, la causa que le empujó a realizar este viaje suicida y formas para mejorar la situación actual. Este joven y su familia, así como muchos otros subsaharianos viven de la agricultura y ganadería tradicional, sin embargo la enfermedad causada por Trypanosoma brucei sobre los principales animales de ganado conduce a la miseria de esta gente. Cuando el ganado se ve afectado por este parasito tras ser picado por una mosca Tsetsé infectada, contrae la “nagana” como llaman los lugareños a la enfermedad del sueño. Esta enfermedad en humanos resulta mortal en muchos de los casos, sin embargo cuando afecta al ganado reduce la cantidad de leche, carne y debilidad  promoviendo la pobreza de estas zonas. La razón por la que Keba Diouara tuvo que emigrar de su país fue la perdida de gran parte de la ganadería familiar por este parasito. Los sistemas que hay para poder atajar esta enfermedad son reducidos y suelen ser bastante dañinos contra el medio ambiente pues tratan de acabar en su mayor parte con el vector, la mosca Tse-tsé, por quema de matorrales (reduciendo a su vez los pastos), uso de insecticidas de forma masiva,…

Por otro lado se han encontrado individuos de ganado en la zona occidental del continente que son resistentes a Trypanosoma, y aunque son más pequeños (y por ello menos productivos). Descubrir cuáles son los mecanismos que llevan a esta resistencia y transferir esta característica a ganado de mayor tamaño, podría ser el inicio de la mejora en la calidad de vida de los habitantes de las regiones afectadas por el protozoo. Y aunque estos análisis genéticos se están empezando a desarrollar en nuestro país y seguramente tengan un futuro brillante, considero que la aplicación de las técnicas necesarias para conseguir ganado resistente en zonas endémicas de esta tripanosomiasis o susceptibles a padecerla, no van a fructificar.  La razón para pensar esto es que es una enfermedad que afecta al ganado sudafricano y no a zonas ricas como podrían ser EE.UU o Europa. Por lo tanto a los mandatarios de estas zonas, ni a las multinacionales les interesa lo suficiente como para ayudar a visibilizar el problema o subvencionar para  mejorar la situación, teniendo que ocurrir casos tan drásticos como el de Keba para que tenga un poco de repercusión mediática. Así como que la coordinación del sistema no la pueden llevar a cabo los gobiernos locales por la gran corrupción presente en estas regiones africanas.

La enfermedad que mata a 30.000 personas al año y se combate con fármacos de hace 70 años.

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La enfermedad que mata a 30.000 personas al año y se combate con fármacos de hace 70 años.

Los expertos americanos invitados al Congreso de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas relatan su experiencia en la lucha contra la leishmaniasis. Enlace

Noticia desarrollada por Alejandro Jiménez Navas. Estudiante de 4º en el Grado de Biología de la Universidad de Salamanca.

El periodista Iñaki Makazaga nos presenta a un médico argentino, Marcelo Omar Quilpidor, el cual ha sido invitado al Congreso Nacional de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) que se celebró en Bilbao en mayo de 2018. Marcelo, por medio de Iñaki, nos cuenta su experiencia en su trabajo y su día a día, que no es otro que el de combatir, entre otras enfermedades, la leishmaniasis. Ésta es una enfermedad parasitaria provocada por un protozoo parásito del género Leishmania spp. ”causante de más de 30.000 muertes al año con un millón y medio de afectados nuevos”.

Desde mi punto de vista como estudiante de Biología, no podría estar más de acuerdo con el señor Makazaga y con el doctor Quilpidor en la forma de abordar este problema, que no es otra que mejorar las condiciones sociosanitarias en países afectados y no actuar como si la leishmaniasis (u otra enfermedad) no existiese. Se necesita esfuerzo de los gobiernos, de los propios ciudadanos y de las empresas farmacéuticas para poder hacer que una enfermedad que tiene millones de personas infectadas sea mitigada. Lamentablemente vivimos en un mundo en el que por encima del bien, de lo correcto, existe el beneficio propio, y una enfermedad “olvidada” “no genera billetes”, como menciona el señor Makazaga.

Por último, solo querría dar un pequeño consejo para el periodista, porque yo un día estuve en su lugar y cometí el mismo error insignificante que voy a mencionar. Al inicio del artículo nos presenta la enfermedad de una manera muy correcta y que llega a todo tipo de lectores, pero desde un punto de vista científico no pude evitar confundirme al leer los nombres de los insectos que transmiten la enfermedad: hembras del género Lutzomyia spp. y los flebótomos (los cuales son una subfamilia). De todos modos, estos errores minúsculos e insignificantes no empañan la gran noticia que he tenido la oportunidad de revisar, la cual tiene como fin, a mi parecer, dar a conocer el gran problema que supone una enfermedad parasitaria como la leishmaniasis en países tropicales. Y no olvidar, por cierto, que este gran problema puede ser combatido mejorando las condiciones en las que viven muchas personas en los países afectados.